Luis Ku
Poeta no es. Tampoco domina con maestría el arte de las cuerdas y los vientos. Le gusta el olor de la yesca, el sabor vainilla, el color rojo, la aspereza de los troncos, el sonido que brota cuando agitamos nuestra panza llena de agua.
De ahí sale la música de Luis Ku. De los olores, los sabores, de los tentáculos de la piel… Por eso no es raro escucharlo cantar por la garganta, por los ojos y, a veces, por el pecho.
Como a la mayoría de los músicos, el oficio de enhebrar tiempos y sonidos nos viene de algunas generaciones anteriores. En especial, Luis Ku ha retomado las enseñanzas de tres personas que le enseñaron a trenzar música: Toñita, su madre, quien lo arruyó durante años con esa voz tan escurridiza y tan hermosa; el maestro Rafael García y el Tío Juan, quien le enseñó a tocar la guitarra durante todas las mañanas de dos veranos de inicios de los 90's.
Nacieron las pioneras creaciones de Luis Ku a mediados de dicha década, sin género musical de adscripción, sin pretensiones de ser interpretadas en público.
Poco a poco los estilos se fueron bifurcando, de manera de que en su repertorio podemos encontrar baladas, samba, bossanova, zambas, rock urbano, sones inspirados en géneros tradicionales mexicanos, por sólo mencionar algunas de sus tendencias musicales. La carrera en sociología hace pareja con la música en la búsqueda de letras que se dejen permear de lo que nos acontece día con día.
Bien podemos encontrar a Luis Ku haciendo sonar su guitarra y su armónica en una velada, o lo podemos sorprender tocando su jarana o su charango en autobús, el órgano o el piano en casa de algún amigo, o incluso lo podemos ver tocando su arpa, el guitarrón mariachero o su vihuela junto a sus amigos del Mariachi Antiguo de Acatic.
Bien podemos encontrar a Luis Ku haciendo sonar su guitarra y su armónica en una velada, o lo podemos sorprender tocando su jarana o su charango en autobús, el órgano o el piano en casa de algún amigo, o incluso lo podemos ver tocando su arpa, el guitarrón mariachero o su vihuela junto a sus amigos del Mariachi Antiguo de Acatic.
Luis Ku suele brindar sus conciertos solo con su guitarra, su armónica, su arpa y su jarana, con sus amigos (por no llamarle “su banda”), o con otros colegas cantautores. En 2002 aparece su primer cd “Sillón de
Hasta el momento se ha presentado en varias provincias de México, y ha compartido su música en Canadá, Costa Rica, El Salvador, Cuba y Honduras. Fue becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes del CONACULTA y la Secretaría de Cultura de Jalisco, con el proyecto “Trova Andante en las Plazas Públicas de Jalisco” (2004-2005). Coordinador académico la Colección bibliográfica "Las Culturas Populares de Jalisco" (SCJ CONACULTA), entre 2002 y 2008.
Actualmente, Luis Ku sigue abriéndose brecha con nuevas canciones y ensayos etnográficos, brindando conciertos, conociendo gente y lugares, y adentrándose en distintos géneros musicales, sobre todo los sones antiguos mexicanos.
Este trovador se sabe y se concibe como una partícula más de un movimiento cultural, político y social más amplio que busca una hacer de la convivencia en este mundo algo menos doloroso y desigual. Luis Ku únicamente desea que su música y su testimonio contribuya para que los que abarrotamos este planeta podamos vernos a los ojos con una mirada más clara, menos honda, más cálida, y al fin podamos comprender que somos danza, vaivén del viento, el espíritu mismo del latido profundo de la tierra.